lunes, diciembre 31
|UN TORNEO... DE PRIMERA|
2007, un año de blanco y violeta
El 22 de abril de 2007 quedará archivado en la memoria histórica de todos los seguidores del Real Valladolid. Aquel día el club del Pisuerga dio un paso hacia delante en el objetivo de sobrevivir en un mundo donde el dinero y los intereses se imponen a lo meramente deportivo.
El Pucela, de la mano de José Luis Mendilibar, había hecho historia. Había dicho «aquí estamos nosotros» y queremos nuestra porción de gloria en la mal llamada liga de las estrellas.
Ahora, más de medio año después, ese conjunto que enamoró y cautivó los corazones de toda una ciudad se codea con los más grandes clubes de nuestro país y avanza firme hacia un proyecto deportivo que coloque a la entidad en una posición privilegiada de cara a encarar fines más ambiciosos.
2007, un año de blanco y violeta
El 22 de abril de 2007 quedará archivado en la memoria histórica de todos los seguidores del Real Valladolid. Aquel día el club del Pisuerga dio un paso hacia delante en el objetivo de sobrevivir en un mundo donde el dinero y los intereses se imponen a lo meramente deportivo.El Pucela, de la mano de José Luis Mendilibar, había hecho historia. Había dicho «aquí estamos nosotros» y queremos nuestra porción de gloria en la mal llamada liga de las estrellas.
Ahora, más de medio año después, ese conjunto que enamoró y cautivó los corazones de toda una ciudad se codea con los más grandes clubes de nuestro país y avanza firme hacia un proyecto deportivo que coloque a la entidad en una posición privilegiada de cara a encarar fines más ambiciosos.

























































