jueves, diciembre 23
|ANÁLISIS RECTOR FUTBOL-SALA FEMENINO|
Cuando la individualidad no lo es todo
Filosofía y Letras partía con ilusión de llegar lejos pero no pudo ser
Las chicas nunca supieron jugar como un equipo
Con nombres como Nuria, Cata, Leti o Karla, el Rector femenino de Futbol Sala tenía, cuanto menos, buena pinta. Jugadoras con mucha calidad y complementos perfectos como Andre o Laura Sánchez hacían de las filósofas un equipo a tener en cuenta. Pero nada más lejos de la realidad. Algunas se borraron, otras no estuvieron a su nivel y otras simplemente no estaban por la labor de pertenecer a un equipo. Se gana un crédito y a casa.
El transcurrir del equipo tuvo mucho altibajos. Filosofía y Letras alternó partidos muy buenos, con implicación en algunas fases y buen fútbol sala, pero la nota dominante fue la irregularidad y la desidia. Sólo algunas se salvan de la quema, consiguiendo echarse el equipo a la espalda y pudiendo sacar partidos adelante.
Lamentablemente, la eliminatoria ante Económicas fue una auténtica vergüenza. Goleada y fuera de un Rector que debía haber sido otro cantar si se hubieran dado los factores oportunos. Sin duda, parte de culpa la tiene los directores del equipo, Pelos y Alex, que no hicieron una selección acorde con lo que necesitaban aunque, en descargo de ellos, si una de tus mejores jugadoras no se presenta nada más que a un partido, no tienen la culpa.
La verdad es que, ahora mismo, el desanimo cunde en las filas de Filosofía y Letras de cara a la creación de otro equipo el año que viene, pero aún queda muchísimo tiempo y es pronto aventurar qué va a ocurrir. Lo más importante es conseguir un grupo implicado y unido, la clave de este año, del lado negativo, claro.



























